fbpx

Perimenopausia

La Perimenopausia es una travesía de más de una década en la preparación del cuerpo para su último cambio hormonal.

Koureki es una palabra japonesa que significa años de renovación o de energía, y es así como llaman en el país nipón a la menopausia.

El lenguaje que utilizamos importa y crea realidad, la mirada que te traigo va enfocada a un cambio de mindset sobre esta etapa de la vida de la mujer que a día de hoy sigue estando despreciada.

Si te sientes presionada por las expectativas sociales que constantemente te dictan cómo debes ser como mujer en cada etapa de tu vida, este artículo te invita a trascender esas normas y habitar tu propio cuerpo y mente.

Mi enfoque, al igual que con la sexualidad, se caracteriza por ser más amable que el que a menudo encontramos en la sociedad. Quiero invitarte a adoptar una perspectiva compasiva y amable hacia ti misma mientras te enfrentas a los cambios que vendrán o que ya estás viviendo.

La perimenopausia abarca un período de 10 a 12 años antes de la llegada de la menopausia, lo que nos otorga un tiempo valioso para realizar un ritual de transición. Sin embargo, para aprovecharlo al máximo, es fundamental que seamos conscientes de este proceso y prestemos atención a las señales que nuestro cuerpo nos envía.

Es innegable que la menopausia a menudo está acompañada por un temor significativo. Según encuestas, el 64% de las mujeres temen este momento crucial en sus vidas. Esta aprehensión hacia un proceso natural, como la menopausia, se deriva en gran medida del desconocimiento, los tabúes, los mitos y la cultura que moldea nuestras percepciones.

Déjame que te cuente una de las grandes mentiras de la historia de la mujer y el significado que la nueva antropología con perspectiva de género nos trae.

La mayoría de las hembras mamíferas son fértiles toda la vida. ¿Por qué la naturaleza nos retira el don de dar vida? La historia única nos dice que las mujeres a partir de esa edad no son útiles, ni válidas, son viejas y que este cambio hormonal viene como resultado del aumento en la esperanza de vida, argumentando que hace años, las mujeres morían antes de llegar a la menopausia. Sin embargo, esta narrativa no es amable, no es verídica y sentencia erróneamente que la menopausia equivale a perder nuestro valor como individuos.

Atentas queridas mías, porque la realidad es mucho más creíble y empoderadora. Vamos a desmontar el mito paso a paso. ¿Todas las mujeres morían antes de llegar a la menopausia? No. La edad media de una época concreta está formada por todas las personas que mueren a todas las edades, lo que significa que, si estamos pensando en una edad antigua en la que la muerte infantil era muy alta, que la edad media de esperanza de vida fuera una edad premenopáusica no significa que no hubiera mujeres con menopausia y de mayor edad; De hecho tenía que haberlas para que saliera esa media.

En segundo lugar, la retirada de la fertilidad a esa edad no se debe a que las mujeres no sean útiles, sino más bien todo lo contrario. A esa edad, las mujeres son un gran valor para la comunidad y para la supervivencia de la especie. La naturaleza no nos retira la capacidad reproductiva porque no seamos necesarios; al contrario, a esa edad somos un pilar fundamental de apoyo para la crianza, la familia, la comunidad y la supervivencia.

Como cambian el cuento. Cuantos millones de madres y abuelas en edad menopáusica están en este momento sustentando y acuerpando.

Y que no se confunda, que nuestro valor no está en lo que podemos aportar o no a la sociedad.

Los cambios que experimentamos en nuestras vidas y en nuestro cuerpo antes de la menopausia y durante la perimenopausia, pueden acercarnos o alejarnos de la esencia de lo que somos como mujeres. La clave está en cómo vivimos estos cambios y cuánto sabemos sobre nuestros procesos biológicos.

Lo que nos llega de lo que pasa en la menopausia está muy tipificado y puede asustar a cualquiera; sofocos, atrofia vaginal, bajada de libido, menos atractivas, nos volvemos invisibles, dolores varios, ganancia de peso… así dicho es jodido de asimilar, hasta para la persona más optimista.

No todas las mujeres tienen síntomas, y aquellas que lo hacen no tienen todos los síntomas posibles.

Es cierto que la perimenopausia nos puede traer problemas de salud, y que si estos problemas no se tratan pueden aparecer otros más graves, pero creo que el mensaje importante hoy es el de conectar con el cuerpo para entender y escuchar esos cambios desde el principio.

En la perimenopausia se dan una secuencia de eventos hormonales y cambios que son muy parecidos a la pubertad. Podemos decir que tenemos una segunda juventud, donde los estrógenos estarán elevados y la progesterona baja.

La relación entre la medicina y el cuerpo de la mujer es un tema delicado que merece atención.

Algunos diagnósticos, como la fibromialgia, pueden estar relacionados con la fatiga causada por la falta de descanso durante la perimenopausia. Recibir un diagnóstico que no ofrece esperanzas, o que implica un pronóstico sombrío, puede ser devastador. Sin embargo, es fundamental recordar que somos mucho más que un diagnóstico médico. Si bien nuestros diagnósticos pueden requerir cuidados específicos, somos individuos completos más allá de ellos.

Es esencial que trabajemos para mantener nuestra salud en su mejor estado.

Durante la perimenopausia, es crucial prestar atención a aspectos como: la resistencia a la insulina, la recalibración de nuestro cerebro, la salud de nuestro sistema inmunológico y tener una estrategia a largo plazo para mantener nuestros huesos fuertes, entre otras. El ejercicio de fuerza se presenta como una de las mejores formas de garantizar la salud ósea.

A pesar del estigma que rodea la menopausia, las mujeres de hoy son más conscientes y están dispuestas a dar voz a sus experiencias. Estamos construyendo un camino en el que compartimos, cultivamos y escuchamos historias reales de mujeres que comparten nuestras vivencias.

Para concluir, quiero compartir cuatro ideas esenciales en las que es interesante centrarnos:

  1. Tienes el derecho de envejecer.
  2. No le debes belleza ni sexo a nadie.
  3. Si te preocupas por algo, que sea por tu salud.
  4. La perimenopausia puede ser el primer proceso hormonal que vives de manera consciente. Anímate a darle la importancia que merece mediante rituales, celebraciones, autoaceptación y autorreconocimiento.

Este artículo se basa en el libro de Lara Briden y en mis propias reflexiones, lecturas y experiencias. Te recomiendo encarecidamente el libro, ya que puedes marcar el comienzo de tu propio viaje.

Con este artículo, espero haber proporcionado una perspectiva enriquecedora y empoderadora sobre la perimenopausia, una etapa crucial en la vida de todas las mujeres. Estamos en estas juntas, y juntas podemos abrazar esta nueva fase de la vida con gracia y valentía.

Estoy preparando un grupo de trabajo sobre perimenopausia justo para conocer, escuchar, compartir y aprender juntas. Será para empezar en enero/febrero de 2024 si te interesa escríbeme a info@sexologiafemenina.com y pon en el asunto. Grupo perimenopausia.

Este post forma parte de la revista Orgasmo, si no quieres perderte ninguno de los artículos que te ayudarán con tu desarrollo personal, desarrollo sexual y crecimiento erótico puedes registrarte y recibirla cada día 1 de mes directa en tu buzón.

¡Quiero recibir la revista orgasmo!

Escrito por Miriam Gómez.

Publicado por Miriam Gómez Galocha

Sexóloga, escritora y docente.