¿Qué es el vaginismo?

Mujer reflexiva en ropa blanca, qué es el vaginismo y cómo superarlo

Si has llegado aquí buscando respuestas a lo que te pasa, bienvenida. Estoy segura de que en este post encontrarás la tranquilidad y la información que necesitas. Regálate unos minutos, ponte cómoda y lee con calma. Lo que encuentres aquí puede cambiar muchas cosas.

Lo primero que quiero decirte es esto: no eres la única, no estás sola, y no hay nada malo en ti. El vaginismo es mucho más frecuente de lo que parece — muchas mujeres lo sufren en silencio y nunca consultan, lo que hace que parezca más raro de lo que es. Los estudios estiman que afecta a entre el 1 y el 10% de las mujeres, y a un porcentaje mucho mayor de las que acuden a consulta de sexología.

El vaginismo tiene solución y su terapia es muy efectiva rondando el 99% de casos de éxito. Sigue leyendo que te lo cuento todo.

¿Qué es el vaginismo?

El vaginismo es la contracción involuntaria de los músculos de la entrada de la vagina que hace imposible o muy difícil la penetración. No es el dolor. El vaginismo es la imposibilidad. El dolor tiene otro nombre: dispareunia. Pueden darse juntos, pero no tienen por qué.

Hay mujeres con vaginismo que no sienten ningún tipo de dolor. Tienen relaciones sexuales placenteras, llegan al orgasmo, disfrutan de su sexualidad — simplemente la penetración vaginal no es posible para ellas.

La definición técnica más actual habla de la activación de un punto gatillo que contrae el tercio externo de los músculos del suelo pélvico, cerrando la entrada de la vagina de forma parcial o total. Pero más allá de la definición, lo que importa es que te reconozcas en lo que te pasa. Ponerle nombre es el primer paso hacia la solución.

Otras definiciones: despliega para saber más.

Definición de vaginismo de Kaplan (1974)

“Un espasmo involuntario de los músculos que rodean la entrada vaginal, específicamente del esfínter de la vagina y del elevador del ano, que se produce siempre que se intenta la introducción del pene o de cualquier objeto en el orificio vaginal, haciendo imposible el coito”.

Definición de vaginismo en El DSM IV-TR

“La característica esencial del vaginismo es la contracción involuntaria, de manera recurrente o persistente, de los músculos perineales del tercio externo de la vagina, frente a la introducción del pene, los dedos, los tampones o los espéculos”.

Me gustaría decirte que, más allá de la definición de vaginismo, lo importante es que la mujer que lo sufre sienta y se reconozca en que lo que le pasa a ella es vaginismo. Poner nombre a lo que te pasa es el primer paso a la solución.

Veamos ahora los síntomas a ver si también te reconoces en ellos.

Síntomas del vaginismo

A continuación, hablaré de síntomas generales. Esto no invalida otros síntomas o circunstancias personales.

Tienes vaginismo si para ti es imposible físicamente mantener una relación sexual con penetración vaginal. Tu vagina se contrae y se cierra de manera involuntaria haciendo imposible la penetración.

Si tienes mucho dolor en la penetración y ésta no siempre es posible puede que también estés sufriendo vaginismo junto a dispareunia.

Seguramente seas una persona con fobia al dolor y la intimidad con tu pareja te crea mucho estrés. Temes el coito por anticipación al dolor.

Puede que sepas bastante de sexualidad, pero aun así tus genitales te dan cosa. No los miras ni los tocas.

Es muy posible que en la intimidad en las relaciones sexuales que mantienes con tu pareja, que no coito, tú siempre tienes el control. Incluso mantienes posturas de seguridad en la que estas rígida cerrando las piernas y con las manos preparadas para esquivar.

El vaginismo en muchas ocasiones va de la mano de la dispareunia.

Tanto es así que incluso hay profesionales que lo confunden y llaman al dolor vaginismo, y por eso también puedes presentar otros síntomas como el ardor, picor, dolor, incomodidad todo ello en varios grados y con distinto origen.

Cuando sufres vaginismo también es muy posible que si prestas atención sientas como la musculatura pélvica de la vagina se tensiona ante la idea de poder tener relaciones. También pasa con el intento de uso de tampones o copas para la higiene menstrual y con las visitas a los profesionales de la ginecología.

Una mujer con vaginismo no tiene por qué sentir dolor. Al principio, la respuesta sexual puede ser completamente normal: hay deseo, hay excitación, hay orgasmo. El problema es la penetración, no el placer. Con el tiempo, si no se trata, esto puede cambiar. Por eso cuanto antes se pone nombre a lo que pasa, antes empieza el camino hacia la solución.

Tipos de vaginismo

Realmente que conozcas los tipos de vaginismo no es importante. Porque lo importante para ti es saber que tiene solución y ponerte en manos de una profesional que sepa guiarte hacia ella. Yo acompaño a mujeres en este proceso y también tengo una guía: cómo superar el vaginismo.

Clasificar el vaginismo en tipos es más importante para la persona que te va a dirigir para saber el mejor camino y herramientas a utilizar que para ti. Aun así, por si quieres saciar tu curiosidad te dejare un listado con tipos de vaginismo y diferentes clasificaciones.

Tipos de Vaginismo

Según tu historia personal.

De toda la vida o primario: esta es la situación en la que la mujer nunca ha podido tener penetración vaginal. El vaginismo es un problema que ha tenido siempre. La mayoría son de este tipo y la causa es principalmente psicológica.

Secundario: tras una época donde la penetración ha sido posible, aparece el problema. Es común la aparición después del nacimiento de un hijo o incluso por problemas en las relaciones de pareja.

Situacional: esta situación es poco frecuente y en ella unas veces se puede acceder a la penetración y otras no. También se puede dar con unas parejas sí y otras no. O con unas posturas sí y otras no.

Generalizado: es el más frecuente, la mujer no puede ser penetrada en ninguna circunstancia.

Parcial: el espasmo de la contracción no es completo y cabe la posibilidad de penetrar un poco. Aquí la penetración sería dolorosa por la contracción de la musculatura.

Según la intensidad.

Leve: la mujer tiene relaciones sexuales satisfactorias, pero no puede ser penetrada. A veces se puede introducir un dedo en la vagina y tener penetración anal sin ninguna dificultad.

Moderado: es capaz de experimentar el placer durante el juego erótico y las relaciones no coitales. No puede introducir ni un dedo.

Grave: además de la imposibilidad existe un rechazo hacia el sexo y presenta evitación del mismo.

Muy grave: está marcado por el miedo a las relaciones sexuales y existen problemas de excitación y/o aversión sexual.

Causas del vaginismo

Generalmente las causas del vaginismo se dividen en dos grandes bloques. Causas orgánicas y causas psicológicas. Ambas causas se pueden dar al mismo tiempo. Es bastante habitual que haya más de una causa que origina y mantiene el vaginismo.

La explicación más simple es esta: la fobia al dolor hace que tu cuerpo se anticipe y cierre la entrada vaginal de forma involuntaria. Es una respuesta de protección que se activa antes de que ocurra nada. Y una vez que se instala, se retroalimenta sola.

Causas orgánicas.

Las causas orgánicas son aquellas patologías que afectan al perfecto funcionamiento de los órganos pélvicos. En muchos casos coinciden con causas físicas.

Himen rígido o hipertrófico es la causa orgánica más frecuente. Si sospechas que puede ser tu caso, pide cita con tu ginecóloga para descartarlo.

Inflamaciones pélvicas, endometriosis, tumores pélvicos, hemorroides y otras patologías que afectan a los órganos pélvicos.

Es importante acudir a un/a médico/a o ginecólogo/a para descartar causas orgánicas antes de empezar la terapia. Si hay una causa física, hay que tratarla primero. Incluso aunque no puedan hacerte una exploración vaginal se puede hacer una evaluación de si los síntomas iniciales coinciden con patologías orgánico-pélvicas.

La causa orgánica más habitual es un himen hipertrófico.

Te animo a mirar cómo es el tuyo. Si te reconoces en uno de ellos pide cita con tu médico/a ginecólogo/a.

Causas psicológicas.

El vaginismo es una respuesta fóbica. Si con algo se pueden identificar las mujeres que sufren vaginismo es con la fobia al dolor. Pero hay muchas otras circunstancias que aparecen como causas psicológicas en el vaginismo. La mayoría de las veces no hay una sola causa de vaginismo sino más bien es una combinación de varias causas tanto psicológicas como físicas y orgánicas.

Otras causas de vaginismo psicológico.

  • Falta de educación sexual: el desconocimiento de la sexualidad femenina es una de las causas más frecuentes y menos reconocidas.
  • Educación religiosa o moral muy estricta.
  • Problemas de pareja.
  • Miedo al embarazo.
  • Rechazo a los genitales o al autoconocimiento.
  • Abusos sexuales. Contrariamente a lo que se suele pensar, el porcentaje de vaginismo causado por abusos es muy bajo. La mayoría de las mujeres con vaginismo no han tenido experiencias traumáticas de este tipo.

El vaginismo y el miedo: la emoción que lo mantiene.

Si tuviera que definir el vaginismo con una sola palabra, más allá de la imposibilidad, esa palabra sería miedo.

Los Miedos en el vaginismo están muy presente. Una vez que ya lo sufres, le pones nombre a lo que te pasa e intentas buscar una solución aparecen más miedos. Estoy segura de que si lo estás sufriendo te puedes ver representada en ellos.

Miedo al dolor. Miedo a no ser suficiente. Miedo a perder a tu pareja o a no encontrar una. Miedo a no poder ser madre. Miedo a que no tenga solución. Miedo a ser la única a la que le pasa esto. Miedo a no ser una mujer completa. Miedo a quedarte sola.

Todos esos miedos son reales. Y todos son comprensibles. Pero ninguno de ellos dice la verdad sobre ti ni sobre lo que te espera.

El miedo es una emoción que quiere protegerte. Es la emoción de la supervivencia, la que nos avisa del peligro. No es malo sentirlo. Lo que importa es aprender a distinguir cuándo el peligro es real y cuándo no lo es.
Porque el miedo no siempre te protege. A veces te limita. Y cuando te limita, en lugar de mantenerte a salvo, te impide vivir. No sobrevivir, vivir.
La clave está en sustituir el miedo por conocimiento. Cuanto más sabes sobre lo que te pasa, menos espacio tiene el miedo para crecer.

MIEDOS. Abraza tus miedos y empieza el camino.

Tratamiento del Vaginismo

Ya te adelanté que el vaginismo tiene solución. Además la terapia que se usa en vaginismo es muy efectiva rondando el 99% de casos de éxito. Si sufres vaginismo y no abandonas la terapia, lo acabaras superando.

El tratamiento trabaja tanto la parte física como la emocional y psicológica. Para que sea realmente efectivo tiene que ser global, personalizado y sostenido en el tiempo. No hay atajos ni terapias milagro. Pero sí hay un camino claro, y funciona.

Sé por experiencia que necesitas tiempo para adaptarte, para aceptar la idea de pedir ayuda, y que a menudo el miedo a dar el primer paso, sumado al coste de una terapia, puede ser un gran obstáculo. Es por ello que creé un libro electrónico con los 10 pasos esenciales de mi terapia para el vaginismo. Con él, podrás empezar tu camino de transformación de inmediato y, si en algún momento necesitas apoyo adicional, ya habrás dado el primer paso. Dentro en cada paso te guío para que sepas cómo hacerlo o a quien pedir ayuda si la necesitaras.

ebook vaginismo y dispareunia

Los dilatadores en la terapia sexual de vaginismo.

En la mayoría de los casos el vaginismo no se supera solo con dilatadores, y mucho menos sin orientación. Usarlos sin saber cómo ni en qué momento puede no solo no ayudar sino agravar la situación. Si ya los tienes y no sabes qué hacer con ellos, en el Método Fácil te explico cómo y cuándo usarlos.

El problema de intentar cosas al azar para superar el vaginismo

Cuando pensamos que el vaginismo es por falta de lubricación, por no haberlo intentado suficiente o por falta de experiencia, tendemos a probar cosas sin orientación. Y cuando no funcionan, la frustración se suma al miedo. Si te ha pasado, no te preocupes. El vaginismo sigue teniendo solución. Lo que necesitas es un método, no más intentos a ciegas.

La terapia milagro para el vaginismo o la dispareunia.

No existen las terapias milagros. Tienes que tener paciencia y estar abierta al conocimiento sobre sexualidad en general y sobre la tuya en particular.

La buena terapia de vaginismo va mucho más allá de saber los pasos a seguir.

Mucha gente me aborda para que ofrezca los 10 pasos de mi terapia. Pero la realidad es que lo importante de mi terapia no son los diez pasos que yo he plasmado en videos para ofrecértelos poco a poco. Lo importante es la experiencia, es el acompañamiento, es saber qué pasa por tu cabeza, antes de que aparezca, es equivocarte para aprender, es darle la vuelta al ejercicio y a cómo lo miras para ver qué creencias te limitan, es trabajar codo con codo para que puedas conocerte a fondo y ser una nueva persona, no solo en lo sexual sino en tu vida en general. Este nivel de personalización, obviamente no está en el ebook está el la terapia guiada, pero si que te pongo las consideraciones y múltiples situaciones que puedes estar viviendo.

Así que si lo que quieres son pasos a seguir, pero quieres intentarlo sin acompañamiento, tienes el libro disponible aquí. Si prefieres sumergirte de lleno en la terapia de forma acompañada te lo cuento ahora.

El Método Fácil: la terapia de vaginismo paso a paso

Llevo más de diecinueve años acompañando a mujeres a superar su vaginismo. Lo que te ofrezco es el mismo método que aplico en consulta, estructurado en 10 pasos explicados en vídeo, para que puedas seguirlo a tu ritmo y en tu propio espacio.

Lo puedes hacer de dos formas:

A tu ritmo — accedes a los 10 pasos y los trabajas sola, cuando quieras y como quieras.

Con mi acompañamiento — además de los vídeos, tienes feedback por email en cada paso para que no te quedes sola ante las dudas o los momentos difíciles.

La actitud es lo único que necesitas traer. No importa cuánto tiempo llevas con esto, ni cuántas cosas has probado antes. Solo necesitas estar abierta al aprendizaje y dispuesta a avanzar, aunque sea despacio.

👉 Quiero conocer el Método Fácil

No dejes de ponerte en contacto conmigo si quieres saber más para empezar tu camino info@sexologiafemenina.com

Te abrazo fuerte,

Miriam Gómez

Si aún no tienes claro si lo que te pasa es vaginismo, este post te puede ayudar: Cómo saber si tengo vaginismo y qué hacer para solucionarlo.

Publicado por Miriam Gómez Galocha

Sexóloga, escritora y docente.

3 comentarios sobre “¿Qué es el vaginismo?

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